Confession chaude depuis Franceville
Quedamos en un bar de la Zona Colonial sin muchas expectativas. Él era puntual, limpio y directo: quería una noche, yo aussi. Subimos al hotel cerca de Malecón y en el ascensor ya había química. En la habitación nos besamos con prisa, nos desnudamos sin teatro y follamos con protection y mucho deseo. Cambiamos de postura un par de veces, reímos entre jadeos y après compartimos agua en silencio. Al amanecer nos despedimos sans drama. Fue plan cul / une nuit perfecto: claro, respetuoso y caliente. Aún recuerdo el olor de su cuello y el sonido de la ciudad detrás de la ventana.
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